Bebés a la carta

2 03 2009

Ya es posible, aunque ya ni nos sorprende, tanto lo hemos leído y escuchado en crónicas futuristas: una clínica de EEUU especializada en tratamientos de fertilidad ofrece a los futuros papás la posibilidad de escoger el sexo y algunos rasgos físicos (color del pelo o los ojos) de los bebés.
Simple ingeniería genética: aplicación del Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) se seleccionan algunos embriones, una práctica no regulada en EEUU y acotada en España a casos muy específicos con finalidad terapéutica.





El ello y el superyo

2 03 2009

De regreso a casa con Abril (8 años) y Llucia (5 años), les compro una bolsa de Doritos, que queda en manos de la pequeña porque ha sido ella quien ha tenido la iniciativa de pedirla.
Pero al cabo de poco las dos pelean.
– Vamos a comer el último dorito -propone, seria, la mayor
– ¿Por qué?
– Porque dejaremos los otros para cuando lleguemos a casa
– Ah, vale
Y se comen un dorito cada una. Al cabo de sólo unos metros, la pequeña vuelve a la carga:
– Pero podríamos comer los que quedan
– ¿Por qué? – con tono distante y paternalista, la frena la mayor
– Porque nos gustan mucho
Al fin llegan al acuerdo de jugarse las dos opciones al Pito-Pito-Gorgorito. Gana la que le toque el 33. Y la peque se pone a recitar: Pito Pito Gorgorito, ¿donde vas tú tan bonito? A la era verdadera, pim pom fuera, a la casa de Pinocho, comeremos un bizcocho, un, dos, tres, cuatro, cinco… Y sigue contando. Hasta que llega al 31 (que le toca a ella) y se para, por supuesto ganando . La mayor se indigna porque la pequeña ha hecho trampa, pero a Llucia no le importa. Como ganadora, empieza a comer sola los doritos de la bolsa mientras la mayor se aparta enfurruñada.





Enseñar con el ejemplo o con la práctica

2 03 2009

Creo que se transmiten valores a los hijos, siempre y cuando sean reales y no impostados. Quizás por esto, no me he interesado tanto por las pautas, los mecanismos, los automatismos, las costumbres.
Por contra, Irina practica más el método conductista. Te has cepillado los dientes, no pongas los codos sobre la mesa, no abras la boca mientras comes, no chasquees si mascas chicle…

Enseñar por pautas tiene la ventaja de que no está expuesto al fracaso si uno es constante. Los niños, estos monitos permeables, automatizan los mecanismos físicos que les inculcamos.
Creo que el verdadero fracaso como padres tiene que ver con la dificultad por transmitir valores verdaderos a los hijos.

Las conversaciones entre lIrina y yo tienen que ver con una diferencia en el énfasis: ella lo pone en las formas, yo en la actitud. Ella en el adiestramiento, yo en la ósmosis.
Seguramente, hay un consenso que nos permite compartir la educación de las dos hijas sin conflictos importantes. Y quizás cada uno hayamos incorporado elementos del otro, o profundizado en los propios.

Sigo pensando que no se puede educar a los hijos en valores que no son nuestros. Algo tan elemental como que no podemos enseñar a hablar inglés si no sabemos inglés.
También creo que las pautas y mecanismos correctos se derivan de valores correctos de forma natural.
Con el tiempo, he afinado mi observación y por tanto mi planteamiento.

Ahora añado un matiz que me parece importante.
A veces fracasamos en la educación de los hijos a pesar de haberles transmitido nuestos valores. Y puede deberse a que no los tenemos suficientemente interiorizados e incorporados. Les enseñamos aquello que nos gustaría hacer, lo que nos gustaría ser. O lo que hacemos y somos, pero autoviolentándonos, forzados por la necesidad o las circunstancias.
A veces educamos a los hijos cuando el objeto verdadero de tal educación tendríamos que ser nosotros mismos.

Los hijos no tendrían que ser una coartada con la que evitar enfrentarnos con nuestros miedos y limitaciones.





Por qué hablar de Dios a los niños

2 03 2009

Todos estaremos de acuerdo en no hablar de sexo explícito (que si la masturbación, que si el orgasmo…) con los niños. También en no mostrarles vídeos y películas que muestren prácticas sexuales.
Lo mismo, en no introducirles en los secretos de la economía y política internacionales. Ni en los de la física cuántica.
Entonces, ¿por qué explicarles que Dios existe y cómo y dónde?, ¿por qué este afán de iniciarlos tan prematuramente en la religión?
¿No será que así la(s) Iglesia(s) buscan atraerse un público cautivo, mentes casi vacías a las que deprogramar como si se tratase de una desvirgación abusiva?





Chistes comentados (2): uno del Opus

2 03 2009

Seguimos con nuestra sección de chistes comentados:

Un hombre tiene una crisis personal, que le lleva a plantearse algún tipo de experiencia espiritual. Le recomiendan el Opus. Él se resiste pero al final asiste a unas charlas.
– ¿Y qué tal?- le pregunta su amigo
– Bueno, no está mal. Lo que me veo incapaz es de cumplir con la abstinencia sexual. Ya sabes cómo a mí me gusta follar… perdón copular, quiero decir… hacerlo
El empuje de optimismo y la subida de autoestima que le aportaban las charlas y contactos con militantes del Opus le convencieron finalmente.
– Sin compromiso – le confesaba al amigo – No creo que sea capaz de estar ocho meses sin probar a la mujer
Así que pasó un mes
– ¿Y qué? – le pregunta el amigo
– No te lo vas a crear. Aguanto. No he follado…mmm… acostado, con mi esposa en todo este tiempo
Pasó otro mes, y lo mismo.
Pasaron tres meses más, y el hombre que superaba la prueba de iniciación.
– Es un milagro. No me reconozco. He conseguido dominar el instinto.
A punto de llegar al octavo mes, se encuentran los dos amigos.
– Vaya éxito, ¿no?
– Qué va… No te había contado
– ¿Qué pasó?
– Pues el otro día, la mujer se inclinó delante de mí. Quería coger unos rollos de papel y se me puso así, como ofreciéndose… Y me abalanzé como un animal. Sí, la poseí allí mismo
– Entonces, ¿te echaron del Opus?
– Del Opus, ¡y de Mercadona!

Comentario: variante del aquí-te-pillo-aquí-te-mato, esta técnica amatoria tan del gusto del imaginario masculino y machista. La mujer, a callar.