Papás-abuelos

7 07 2008

Y no me refiero a estos casos atípicos de famosos lanzados a la paternidad senil por su cuarta o quinta pareja veinteañera con ganas de procrear genes de marca. Paul McCartney, Andrés Segovia, Anthony Quinn…
Me refiero a un prototipo en expansión, que seguramente irá a más. El papá-abuelo, este papi sesentón que empieza a generalizarse y ya apenas llama la atención de nadie.

Estaba el otro día en la piscina y un nadador llamó la atención a uno de los niños que jugaba en el agua, por invadir el carril reservado a los que van allá a entrenarse a base de hacer piscinas. Pero el niño ni le oía.
-¿Dónde está tu papá?
Al fin el niño se enteró de la regañina y contestó:
-Es este
Y señaló a un señor sentado a mi izquierda. Gordo y mayor, hasta aquel momento yo pensaba que era su abuelo. Recibió el reclamo y quitó hierro al asunto.
Pero al volver a la silla se desfogó con una señora sentada a su lado:
-Pero, ¡qué se ha creído! Yo voy a la playa y me tiran arena o me salpican en el agua y no se me ocurre quejarme. ¡Qué poca paciencia! Este es un amargado. Pero si mi hijo peca de inocente. Es demasiado buena persona. Además, a la edad en que lo he tenido es como un regalo para mí. Una bendición…
Y así sucesivamente.

Los papás-abuelos se generalizarán. Asustados durante años, los hombres del futuro no se atreverán a tener hijos. Hasta que una jovencita con fuerza y ambición vital los fiche ya maduritos y en segundas, terceras o cuartas nupcias, los arrastre a la paternidad.

Niños sin referente masculino, paterno.
Así serán, ya son así, los niños de ahora. Educados por madres solteras, por abuelas siempre con más vocación y tiempo que los abuelos, por monitoras y maestras de guardería.

Papá-abuelo, papá-florero: al fin y al cabo, un destino soportable para unos señores canosos con ganas de lucir dinero, mujer joven y bebé en cochecito.





Padres contra los obstáculos a la custodia compartida

7 07 2008

Según informa la agencia Europa Press:

Padres y madres separados de Baleares se concentron ayer domindo día 6 de julio en los vestíbulos de llegadas internacionales del aeropuerto de Son Sant Joan, a partir de las 11.00 horas, para alertar a los extranjeros que lleguen a las islas de que el Gobierno, a través del Ministerio Fiscal, pone “todo tipo de obstáculos” para que los hijos puedan mantener una relación igualitaria con los padres y la familia paterna tras el divorcio y se aplique la custodia compartida en España.
En declaraciones a Europa Press, el portavoz de la Plataforma por la Igualdad y la Custodia Compartida, José Ramón Campoamor, explicó que esta acción se llevará a cabo también que en las principales instalaciones aeroportuarias nacionales -Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga-, donde se informará asimismo de la ausencia de políticas familiares del Ejecutivo central que tengan en cuenta a los hijos en los procesos de separación.
Tal y como manifestó, a través de esta iniciativa, que se realizará en varios idiomas, advertirán a los visitantes de que llegan a un país “en el que no existe la presunción de inocencia” y que en el caso de tener un conflicto con una mujer, “se les aplicará una Ley discriminatoria para el varón”.
Asimismo, la pretensión de este colectivo es protestar contra la existencia de la Ley Integral de Violencia de Género, que considera una ley que “no defiende a la mujer” y que ha sido pensada “en clave de rentabilidad política y no de eficacia como muestran los resultados de la aplicación de la misma”.
Tal y como aseveró Campoamor, no se puede luchar contra ningún tipo de lacra social “mediante la discriminación y el ataque a los derechos fundamentales” como son la presunción de inocencia, el derecho a ser juzgado por tribunales ordinarios y el trato igualitario ante la ley.
Según recordó, más de 200.000 mil procesos de separación y divorcio cada año pasan de la jurisdicción civil a la penal en aplicación de la Ley de Integral contra la Violencia de Género, lo que consideró “inadmisible” ya que supone una utilización de esta ley para “obtener ventajas procesales y provoca la criminalización clara y directa” de los propios procesos de separación y divorcio.





Fred, prototipo de la nueva masculinidad

7 07 2008

“Los chicos no lloran” cantaba Miguel Bosé recogiendo un lema en activo durante décadas que ha funcionado como eslógan educacional.

Las cosas han cambiado mucho desde entonces. En pocos años, la subversión de valores ha sido tal que apenas sabemos identificar el nuevo paisaje.
Ya no se esconde los gays y las lesbianas, por ejemplo. Al contrario, se reivindican. Algo parecido pasa con los hombres. Aquellos machotes caballeros empiezan a estar en desuso, y las mujeres ya no se esconden de reírse de ellos.

Los chicos tampoco se escoden. Asumen públicamente la inferioridad sicológica que hasta ahora habíamos disimulado a base de poder económico y fuerza muscular.
Y se dedican a jugar y a jugar y a jugar. Mientras ellas estudian y salen y trabajan, el chico de hoy asume sin vergüenza su natural y reivindica su infantilismo regresivo y su “marajanismo” fantasioso. Su ilusión: vivir en un harén. El de la mamá y la novia, que se dedican a reñirle con el cariño dedicado a los inútiles y las víctimas.

Fred es un tipo que arrasa en YouTube. Cada uno de sus vídeos haciendo el gamberro llorón alcanza millones de visitas.
¿Cómo no reconocer en Fred, cobarde y simpaticón, el prototipo del nuevo hombre?