La principal diferencia entre un papá y una mamá es que el primero aguanta mal que un hijito se dirija a él repetidamente (“papá, papá, papá, papá, papá”) y se pone nervioso, mientras que una mamá lo acepta y me atrevería a decir que en ocasiones lo alimenta con su prolongado silencio despistado como respuesta.
Si has visto Buscando a Nemo recordarás al hijito repitiendo “papá, papá, papá, papá, papá”, pero es que en esta historia el papá adopta el rol de mamá, ya que esta había fallecido.
De nuevo, el papá es un suplente.






