Un anuncio de pantalones de hace sólo unas décadas, que muestra y demuestra cómo y cuánto han cambiado los tiempos.
La imagen es una apología de una marca de pantalones masculinos: con ellos, la mujer caía rendida a los pies del hombre, por muy tigresa que fuese.
A veces se nos olvidan los orígenes. No está mal recuperar la perspectiva histórica para entender el presente porque, de forma sutil, siguen vivos.







