público / privado

25 04 2008

Lo privado es, siempre ha sido, ámbito exclusivo del género femenino.
Lo público ya no es ámbito exclusivo del género masculino.

¿Qué ha pasado en estos últimos treinta o cuarenta años?, ¿qué está pasando?
Que la mujer ha ocupado el espacio público de forma conciente, progresiva e irreversible mientras que el hombre no ha ocupado el espacio privado más que de forma superficial: dietas, cirugías, cremas.

El ámbito doméstico sigue siendo gestionado por la mujer porque el hombre no compite con ella, como sí pasa al revés en el ámbito laboral, económico o profesional.

Desequilibrio doblemente grave: ni unos ni otras quieren reconocerlo, y menos cambiarlo.
Consecuencia: los hijos siguen siendo propiedad privada de la mamá (y, por delegación, de la abuela materna, de la abuela paterna, de alguna tía o hermana o cuñada, de alguna amiga, del papá)





Cosas que perdimos en el fuego

25 04 2008


Estrenada la película dirigida por la danesa ex-Dogma Susanne Bier, que une el morbo de Benicio del Toro al de Halle Berry.
Pero no es de ellos que quiero hablar sino del guión. Y sólo de un detalle: reaparece en este film la figura del padre prestado. Hay pocas, poquísimas, películas que desarrollen el tópico de la mamá sustituta, pero bastantes que insisten en el personaje del padre adoptivo.

Un tema sobre el que hay mucho que hablar.
Una pista: en esta película, el padre postizo (todo amor y comprensión: el precio que dedemos pagar para ser homologados en la imaginería postmoderna) es un ex adicto a las drogas. Rehabilitado, por supuesto. ¿Casualidad?

Para ser homologado como papá de segunda debes superar una prueba de rehabilitación. ¿Y de primera? No existe.